jueves, 8 de diciembre de 2022

Comentario sobre la obra Vitoquismo de Daniel Herrera

 

Comentario sobre la obra Vitoquismo  de Daniel Herrera

Ligia Álvarez



            Vitoquismo es el sinónimo venezolano de las locuciones presunción y engreimiento.  Así como la quijotización es vivir el presente fuera de la realidad, imaginando un mundo que se hace cada vez más real en el personaje  de El Quijote, el vitoquismo es una manera que muestra el personaje principal del texto dramático Vitoquismo de escapar de su propia circunstancia vital.  Es  sumirse en una realidad que lo hace más feliz  pero que también lo convierte en el hazmerreír de  aquellos que lo rodean. Vito Modesto Franklin, duque de Rocanegras y príncipe de Austrasia, como lo bautizó Leoncio Martínez “Leo”, es un creído, un ser presuncioso que cree que el mundo donde le tocó nacer le queda pequeño y prefiere inventarse una historia que en su locura termina creyendo él mismo.

            Escribir la obra Vitoquismo ameritó una amplia investigación que sumergió al dramaturgo en la historia, la ambientación, el habla y la experiencia vital de personajes de los primeros veinte años del siglo XX. La pieza nos adentra en las vivencias de este pintoresco personaje que existió  y además nos ubica en la situación política que se padecía durante la dictadura de Juan Vicente Gómez. La obra en nueve cuadros retrata ese período.  También traza las figuras de personajes de la época como Francisco Pimentel “Job Pim”,  Leoncio Martínez “Leo”, José Rafael Pocaterra, Pedro Elías Gutiérrez, Pepe Donzella, entre otros. Nos pinta el movido mundo alrededor de la plaza Bolívar: los espectáculos del desaparecido teatro Imperial y las conversaciones de la fenecida Cervecería Donzella.

            Vitoquismo es una comedia.  Es que no podía ser otro género el mejor para retratar la vida de Vito Modesto Franklin.  El duque de Rocanegras con su frenesí alucinante y su vestir ridículo y llamativo nos invita a pensar que   en Venezuela el sufrimiento,  los problemas políticos  y de toda índole  están aderezados por situaciones y personajes que nos arrancan sonrisas.  Y termino preguntándome, ¿acaso esta obra nos permite que nos burlemos de nosotros mismos para no terminar en el llanto? Creo honestamente que sí. 8/12/2022

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