Comentario acerca de la pieza teatral Viejo año de Rubén Darío Joya
Ligia Álvarez
Obra contextualizada en una fecha singular para la nación: el de 31 diciembre de
1957. Año viejo significa el comienzo de un fin. Detrás se están fraguando los
movimientos cívico-militares en contra del régimen tirano. Año viejo simboliza, el pasado
dándole la bienvenida al presente colmado de cambios. Se celebra la llegada del año 1958 y
al mismo tiempo la resistencia no descansa para dar origen al 23 de enero del nuevo año. Es
en esa fecha cuando se da fin a tiempos de autocracia, sin imaginar ninguno de los
protagonistas que apenas era el fin y el inicio de etapas, porque los tiempos severos no
terminan y está demás decir que siempre han estado presentes para el pueblo venezolano
durante toda su historia. En la conversación entre Gisela y Amalia se sugiere: “Gisela.-
¿Dónde están los hombres de esta casa? (p. )
Amalia.- Es una historia vieja…Gisela.- (Interrumpiéndola) Se los llevaron los federales, el
caudillismo, los chácharos, la represión, la guerra…” (p. 24)
Esta obra, impregnada de música de los años cincuenta y lo que la radio ofrecía, nos
presenta personajes que han sufrido por la dictadura. Andrés ha sido víctima de ella por no
estar en consonancia con el régimen de turno: “Andrés: La muerte nos visitaba en las celdas
entre el hambre y los azotes con los nudillos ensangrentados de los esbirros de la Seguridad
Nacional”. (p.13)
Patricio tampoco se identifica con el gobierno y no solo eso, lucha y da su vida por
lo que que es mejor para su patria. Le confiesa a su abuela: “Patricio.- Si, abuela. Cuando
le escribí por última vez, le conté sobre mis ideas y las causas políticas del frente estudiantil
y estuvo de acuerdo conmigo”. (p.18)
Viejo año es el preludio de una nueva etapa de grandes cambios para Venezuela. De
igual modo se advierte que la opresión no solamente tiene que ver con la política. Patricio
tiene que estudiar lo que su madre considera es lo mejor para él: “Amalia.- Patricio estudia
ingeniería. Patricio.- (En un tono odioso) ¡Solo por complacer a mi madre!” (p.21).
Además, debe ocultar o disimular su orientación sexual. Cuando dice abiertamente que
quien le interesa como pareja no es una muchacha, su tía Gisela, disimula la situación
porque sabe que será cuestionado: “Patricio.- No es una muchacha.
(Breve tensión, acompañados de acordes musicales) Ramón.- Un… ¿no es una…?
¿Muchacha? Quiere decir, que… usted…
Amalia.- (Consternada) ¡Patricio, hijo!
Gisela.- (Entrando) ¡No es una muchacha, es una mujer! Gisela lo salva de la
desaprobación y el prejuicio porque sabe que ni la familia ni la sociedad están preparados
para esa situación. 08/02/2023
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