Ligia Álvarez (12/01/2023)
Hilos del poder de Jesús Benjamín Farías es un texto dramático que podría
considerarse una continuación de otra de sus piezas Animal político. El enlace que conecta
las dos obras es el personaje Vallenilla Planchart -Pérez Jiménez, quien es una simple
referencia en la segunda obra mencionada, cobra una enorme relevancia en esta.
Es una tarea creativa importante por parte de Benjamín Farías el ocuparse de la
historia del país. Identificamos en su dramaturgia el empeño para que las nuevas
generaciones la conozcan. Presumimos su convicción en la idea que indica que si se
desconoce el pasado estamos condenados a repetir las fallas en el presente. Lamentable es
admitir que en no pocas ocasiones se ha desconocido y por eso la cadena de desaciertos que
ha afectado la nación. Autores como Farías invitan a un reencuentro con nuestra memoria
histórica.
El título nos remite a una fibra que al principio es posible que sea delgada pero que
a medida que se va entrejiendo se fortalece: el poder. En esta oportunidad, vemos de que
manera se decide el destino de un país. La soberbia de los que detentan el dominio sobre la
Nación califica a los ciudadanos como ignorantes e incapacitados para decidir su propio
destino.
La escritura de esta obra ameritó no solo la investigación, el estudio y el análisis del
pasado sino también de las expresiones y habla de mediados del siglo XX, cuando se llevó
a cabo la elección de diputados a una asamblea constituyente específicamente en 1952, que
teniendo poderes plenipotenciarios elegiría a quien sería el Presidente de la República. La
obra nos muestra como mientras el pueblo celebra lo que considera un triunfo, los
poderosos, por tener a favor las armas, fraguan un plan para darle continuidad a aquel
régimen. Tienen una gran excusa: se creen los únicos capaces de "salvar" la patria. Hilos
del poder desenmascara a estos personajes. Ambos son políticos hábiles. Como tales no
demuestran lo que en realidad sienten o piensan. El coronel Pérez Jiménez simula no estar
seguro de lo que le propone Vallenilla Planchart (el desconocimiento de los resultados de
aquellas elecciones). Este último le hace creer al primero su convencimiento de que es
prácticamente un redentor, y como tal imprescindible en el gobierno. Al final, observamos
las dudas que en realidad alberga. Desconoce lo que el destino trae pero está dispuesto a
enfrentarlo, por eso las palabras prestadas de la novela Papá Goriot de Honoré de Balzac
sirven de cierre al texto: "Ahora, nos veremos las caras, tú y yo". Le toca esperar que su
propuesta se haga realidad para encumbrase con Pérez Jiménez en el poder.

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